Una mujer orgullosa de sus raíces

Por Elizabeth Carazas / Octubre 2018 / Mujer

Elizabeth Carazas
Especialista en Salud Mental y Consejera en Abuso de Sustancias y Codependencia
elitalvi@hotmail.com

Queridas amigas,
Hoy trataremos un tema que será de mucha ayuda para las mujeres inmigrantes de otros países, o las nacidas en esta gran nación, pero con orígenes hispanos.
Tomar la decisión de emigrar a otro país, no es fácil, ya sea sola o con familia, es sumamente difícil dejar el lugar donde nació, creció y dejar atrás unas raíces importantes. La persona viene con una identificación cultural, educacional y familiar, y al llegar a este país, se encuentra con una realidad en todo sentido diferente al acostumbrado.

Empieza entonces un proceso de identificación, que puede durar mucho tiempo y al que muchas veces, no se alcanza en su totalidad. Dependiendo de la edad en que se haya emigrado, se hará más fácil o difícil. Sabemos que si se viene siendo niña, el proceso de adaptación se hará más fácil en todo sentido, especialmente en el idioma. Cuando las personas son jóvenes adultas, el proceso puede costar un poco más y cuando la persona viene en la edad madura, definitivamente se hace más difícil. El acoplamiento también tiene factores psicológicos importantes que mencionar.

SENTIMIENTO DE SOLEDAD:
Dejar atrás la familia y amistades puede crear un vacío afectivo, que puede resultar difícil de superar.

TRISTEZA:
La nostalgia por lo que se dejó, produce este sentimiento.

CULPABILIDAD:
Se siente por creer que se ha abandonado a los seres queridos.

DESENGAÑO:
Pensar que las cosas y lugares no son como se había imaginado, especialmente si no ha conseguido estudiar o encontrar trabajo.

TRASTORNOS PSICOSOMÁTICOS:
Pueden aparecer síntomas físicos, como dolores de cabeza, insomnio, trastornos digestivos, etc.

Recomendaciones para adaptarse

ACEPTACIÓN:
Aceptar que estamos en un país diferente, ya la decisión fue tomada y ejecutada, de modo que trabajar en esta área será de suma importancia, no querer cambiar a las personas ni costumbres del nuevo país, sino adaptarse, sin dejar de lado nuestros valores y creencias.

DEJAR DE LADO LA TRISTEZA:
No se puede vivir en dos países a la misma vez, de modo que vivir triste por lo que dejamos, solo hará que no podamos salir adelante y nos puede llevar a problemas como la depresión. Debemos tener  en cuenta, que gracias a la tecnología, hoy en día podemos comunicarnos y ver constantemente a nuestros familiares y amigos y esto nos dará aliento para superar la tristeza.

ABANDONAR LOS SENTIMIENTOS DE CULPABILIDAD:
Si tomamos la decisión de emigrar, en la mayoría de los casos, se hizo por una buena razón, tal vez en los primeros momentos, no se pueda ver el sentido de haber emigrado, con el paso del tiempo, iremos descubriendo el plan para nuestras vidas y para nuestra familia, incluso los que se quedaron en nuestros países. Incorporarse lo más pronto posible a las costumbres, a estudiar el idioma y conseguir nuevas y buenas amistades, incorporarse a actividades en nuestras iglesias o diferentes grupos, que nos darán la oportunidad de conocer nuevas personas, que harán más fácil el proceso de adaptación.

Y sentirse siempre muy orgullosas de nuestras raíces, nuestro idioma, nuestros valores culturales, nuestras familias, nuestras costumbres y lo bello y maravilloso que tienen todos y cada uno de los países y poder decir siempre,
SOY ORGULLOSAMENTE LATINA. ¡Recuerda mujer!, ¡TÚ ERES MUY VALIOSA!
   Doctora Elizabeth