El Bird Road Art District

Por Francisco Javier Arbolí / Diciembre 2018 / Cultura y eventos

C
uando vamos manejando de este a oeste de Bird Road, en la 40 ST del SW, algo antes de llegar al Palmetto, una señal de tránsito nos indica que nos acercamos a las vías del ferrocarril, pero también que estamos frente al Bird Road Art District, (Distrito de Arte de Bird Road) una de las zonas artísticas de mucha historia en nuestro condado. Esta incluye desde Bird Road (SW 40 St) hasta la 48 St del SW y entre SW 72 Ave SW y la 75 Ave.

Es un área que en los años ochenta del pasado siglo, incluía numerosos almacenes y negocios industriales, pero que también resultó ser atractiva para algunos artistas que, al observar cómo en dicho área, los precios de alquiler eran más asequibles que en otras zonas, los rentaron y empezaron a usarlos como sus estudios o talleres para sus creaciones y diversas actividades, hasta que en el año 2000, el área fue designada oficialmente como distrito de arte.

Algunos años más tarde, en 2010 se organizó el Bird Road Art Walk, o caminata por los estudios, que por aquel entonces regentaban unos quince artistas.

También se organizaban otras actividades de promoción de arte, habitualmente cada tercer sábado del mes, aunque esto hoy día fluctúa.

Sin tratar de competir con otras áreas artísticas del condado, el Distrito de Arte de Bird Road brinda una variada oferta a sus visitantes que van desde las artes visuales en sus diversas formas, como la pintura, escultura, dibujo, fotografía, video, instalación de arte y trabajos en vidrio, además de tiendas de antigüedades, boutiques, plantas exóticas, diseños de moda o mobiliario, entre otros.
Además, existe la posibilidad de poder inscribirse en clases de arte, lo que es una buena oportunidad de conocer y aprender directamente de los artistas en su mejor ambiente.

Cuando llega el fin de semana, es muy agradable ver el sentido de comunidad y camaradería que reina entre los artistas y los visitantes que comparten sus inquietudes e intereses en plena cordialidad. Unos vienen a comprar obras de arte, otros a conversar a modo de tertulia sobre los temas de interés, o simplemente a disfrutar una copa de vino con los amigos.

Al visitar la Galería de Vicente Dopico-Lerner, conversamos con el pintor Alejandro Morales, que presentaba su exposición “Orichas” y nos comentó sobre este distrito artístico:
“Aquí hay mucho talento, hay una gran variedad de artistas en este área. Es algo diferente a lo de Wynwood, es un movimiento nuevo, de artistas nuevos. Mi mensaje para la gente es que salgan si pueden, apoyen a los artistas locales, lo necesitamos”.